Scorsesse rehace Mou gaan dou
Me sorprende como en poco tiempo la presencia del cine asiático a pasado de carne de cineforum a producto de consumo masivo. Hace no tanto para ver alguna película del lejano oriente te las veías y deseabas. Y sólo conseguías ver el cine de autor de estos paises, Zhang Yimou y poquito más. Ahora nos llegan toneladas de estrenos y si no a los cines si alos videoclubs. Tanto exceso ha hecho realmente dificil distinguir el bueno de la bazofia. Una de las buenas que vi hace tiempo fue Mou gaan dou cuyo nombre ingles es Infernall Affairs y su español Juego Sucio. No se por que en esa época había visto 7 u 8 películas asiaticas seguidas. Y esta fue la segunda que más me gusto. La primera fue la espectacular Old Boy. Pero con Infernal Affairs, tenía la sensación mientras la estaba viendo, de que en cualquier momento la historia iba a torcerse y que el director de al manita del guionista iban a liarla gorda. Pero no pasó, por lo menos no del todo, siendo un buen film te da la sensación que se ha quedado a un pasito de ser una obra de arte. Y pense que lo que le faltaba era un plus en la dirección. Un Scorssese detrás de la cámara contandonos esa historia de un policía infiltrado en la mafia y un mafioso infiltrado en la policía.
Pues parece que mis plegarias han sido escuchadas. Y es que Martin Scorssese ya ha terminado de rodar el remake de Internal Afferis, que se llamará The Departed y en España la llamarán Infiltrado o Loca Academia de Policía VI, están debatiéndolo. Esta contará con el mimado de Sacorssese DiCaprio como el falso poli y Matt Damon dará la réplica como el falso sicario. Y lo mejor es el personaje del jefe mafioso que será interpretado por Jack Nicholson en un papel que bordará. Estoy desendo ver la escena de la escucha rodada por Scorssese. Relamome.
Ahora algo está pasando en Hollywood cuando Scorssese se tiene que ir a Hong Kong a por una historia.




















Anthony Pellicano llegó a Hollywood a mediado de los setenta pensando triunfar en la cuidad de las sueños. Pero al contrario del resto de la gente el no quería triunfar en el cine o la televisión. Pellicano quería ser detective. Pero no como el rutinario trabajo que es en la vida real, Pellicano quería serlo al estilo del Hollywood clásico. Cara de duro, traje impecable y oficina en Hollywood Boulevar. Sólo le faltaba un saxofonista a sueldo para entonar una escala cada vez que entrara un cliente. Pero había algo que diferenciaba a los detectives de película de nuestro, y es que los clásicos eran rebeldes que se enfrentaban a los poderosos y Pellicano era el brazo ejecutor de las estrellas de Hollywood.




