Desperdicio de las RSS
La forma de navegar de hace un par de años no es comparable a la actual. Las reglas de la red se hacen y deshacen con suma facilidad. Pero esto no está siempre a la vista y leyes obsoletas o formatos desfasados existen por desconocimiento de sobre todo las empresas y medios externos a la red de los nuevos vehículos de transmisión de información. Los canales RSS son el claro exponente. Hasta hace poco los medios de comunicación obviaban esta magnífica forma de difusión, y aún existen medios como As.com que carecen de una red de rss en condiciones.
El auge de los blogs ha difundido e instaurado en la forma de navegar de los usuarios las RSS pero no ha contagiado a otros ámbitos cuando se acercan a la red. Pocas empresas cuando quieren vender sus productos crean canales RSS sobre sus novedades o sobre productos específicos, con la enorme simpleza de esta tecnología. Y es que hay gente que le cuesta creer que algo que hace que la gente no entre en su web, que tanto dinero le ha costado montar, sea beneficioso para su presencia en la red. Y eso pasa por seguir usando como estándares de medida las visitas a una web sin contar las suscripciones RSS. Por no hablar del peor caso. La gente tan estrecha que coloca las feeds incompletas y que obliga al lector a tener que salir de su lector RSS a la web en cuestión para acceder a la información. Lo cual no causa más que descontento en el visitante.
Hace falta que los canales RSS salgan de los blogs y se incorporen a todos los ámbitos de la red donde resulten de utilidad. Crear una evolución en la forma de transmitir la información, y es que las RSS no supondrán un cambio espectacular en el fondo de la navegación, pero si en su forma. Y el acceso a mayor contenido en menos tiempo y dentro de unos parámetros definidos por el usuario es una ventaja de perogrullo. Por eso me extraña tanto su uso parcial, es como usar el coche solo para mirarse en el espejo retrovisor.






