solar panel

Este trailer de 1963 sería imposible de proyectar a día de hoy. No sólo porque dura cinco minutos si no porque sus 4 minutos iniciales carecen de tempo alguno. Es Hitchcock en una cómica actitud hablando de la “perfecta” relación entre aves y humanos, con divertidos ejemplos. Para luego aterrorizar a los espectadores en 5 segundos. En una sala de cine a oscuras y con el sonido a tope el súbito cambio de registro sería impresionante, y más si es de una película tan buena. Que pena no poder verlo. Podrían tomar nota y hacer los trailers más originales ya que úlimamente están todos cortados por el mismo patrón o nos cuentan algo distinto a la película que anuncian.

Una pizarra plástica, una caja de rotuladores, paciencia y arte hacen falta para crear esta animación stopmotion. Fue realizada como videoclip para el grupo de música electrónica Minilogue. Pero el video supera a la música.

Que buenos son nuestros políticos que por el servicio público lo sacrifican todo. Como Esperanza Aguirre que mira a lo que a llegado por ser Presidenta de la comunidad de Madrid. Si la veis por ahí no lo dudéis, una limosnita cristiana mitigará su dolor.

Esperanza Homeless

A todos nos gusta el Risk, lo único malo es que las partidas se hacen tan largas que te quitan las ganas. Pues la solución para tus ansias guerreras con dados lo tiene este divertido juego flash llamado DiceWars con el que podrás conquistar el mundo a base te estrategias y suerte con los dados. Cuidado que envicia. |Vía

La narración audiovisual es maravillosa sobre todo por las trampas. Lo fácil que es manipular impunemente para provocar sentimientos en el espectador. Y saber administrar este control es lo que te da el rango de cinesta, que no de director de cine, ya seas más o menos aficionado a sacar conejos de chisteras. Hitchcock, por ejemplo, era un poco tramposillo siendo a su vez uno de los más grandes.

Estos sentimentalismos visuales se vuelven grotescos cuando se aplican a reportajes informativos o documentales y en publicidad son el arma de trabajo. Juntar cuatro planos justos, una música adecuada y levantar un engaño es fascinante. Por eso simpre me gusto este anuncio de Ikea, que monta la trampa, la infla poco a poco y después la explota en nuestras narices. ¿Caerás en ella?