Cosplay, cuando ser friki no es suficiente
Es curioso con la velocidad que se incorporan nuevos términos a nuestro vocabulario y en poco tiempo parece como si hubiéramos nacido utilizándolos. El término cosplay aún no es muy conocido, pero pronto lo será tanto como dormir tumbado. Y es que la velocidad con lq que se expande esta afición es abrumadora. Cosplay proviene de la conjunción de las palabras inglesas costume (disfraz) y play (en la acepción interpretativa) que definen lo que es, pero su verdadero nombre es Kosupure, como no una palabra japonesa. Y es que en el frikismo mundial, como pasa con la tecnología, el nipón está en vanguardía constante. Pues el cosplay es, en resumen, que un grupo de fans se reúnen y se disfrazan de los personajes de su objeto de adoración, anime sobre todo, aunque también hay vídeo juegos, cómic y películas. Pero no unos disfraces cutres salchicheros para pasar el rato a lo carnaval etílico, más bien son recreaciones exactas de sus vestimentas, peinados y rasgos faciales y además de su personalidad y gestos característicos, ya que como la conjunción antes citada indica no es sólo disfrazase si no actuar como el personaje lo haría. y hay reside la verdadera frikada. Aunque el término es japonés, todos recuerdan haber visto algún que otro Cosplayer, que es como se llaman estos maestros del disfraz y la mímica, de Star Wars o El señor de los anillo o de super héroes varios pero donde está el meollo es en el anime. Plasmar a Saruman es sólo tunear la bata del laboratorio o la túnica de semana santa y una barba y va que chuta. Pero copiar a un dibujo animado y ser reconocible sin parecer un completo imbécil, o por lo menos no demasiado, es todo un logro. Como la foto que ilustra este artículo en el que se pueden ver a Gai y Rock Lee del archiconocido anime Naruto.
Posiblemente Cosplay.com sea el lugar de encuentro de csplayer más importante en la red, incluso tiene una sección española. Tiene una galería enorme de usuarios que mandan sus disfraces de todo tipo de series y películas. Aunque no conozca ni la décima parte hay cosas muy divertidas por bien hechas (dentro hay un ser humano) y por todo lo contrario. Lo bueno del cosplay es su aplicación a realizar fantasías imposibles, como la mía con Jessica Rabitt. Y es que al estar las protagonistas femeninas de la mayoría del animé medio en pelotas este mundillo tiende mucho a lo erótico-festivo. Aunque también abunda el amor verdadero.
Lo bueno que tendría que esto se pusiera de moda, es que se recuperaría el arte de la costura, que se pierde poco a poco gracias a Zara y sus secuaces. Una mano al sector de los carretes de hilo, las agujas y dedales le vendría bastante bien. y es que gracias a esto cosplay hay mucho que ha aprendido a manejar los patrones con la soltura de Vittorio e incluso de Luchino. Y es que gracias a la CosplayWiki, se pueden encontrar los pasos, patrones y explicaciones fotograficas para realizar cualquier disfraz, incluido los detalles más mínimos. Por ejemplo como realizar estas sandalias estilo Naruto (que son botas y chanclas a la vez ?¿?¿) o diferentes armas tales como un espadón sin complejos a lo Zabuza, los simpre eficaces shurikens o una Katana de cartón bastante curiosa. Para dar verosimilutud a tu disfraz nada mejor que los simbolos que lleve sen lo más parecidos posible y eso con Janchan es muy sencillo, alli encontraréis los símbolos, marcas, tatuajes o emblemas de series como Dragon Ball a Full Metal Alchemist. Incluso si sabéis manejar la aguja podés pasar del rollo fan u haceros un kimono u otrto traje tradicional con estos patrones detallados. A continuación una recopilación de los peores cosplayer, las mejores apariciones son por el minuto 2:04 y por el 2:50, explicando los poderes que tienen cada uno. Escalofriante.
Y aquí una colección de fans de Naruto naruteando. Una vez visto todo esto, si me da por meterme en el movimiento cosplayer ¿Cuando me disfrace de Roger Thornhill alguien se dará cuenta? Lo bueno que pare meterme en el personaje solo tengo que ir al Plaza a tomar café, que es el equivalente de los años cincuenta a ir de cañas. Y vosotros ¿De quién os disfrazaríais?










