Siguiendo con la rama mística-religiosa que abrimos con el todopoderoso patrón de los imposibles, continuamos con uno al que se pide ayuda con menos desesperación pero no por eso es menos importante. Ya que este gran, gran patrón es al que recurrimos en caso de escasez o necesidades de la carne, y no estoy hablando de falta de proteínas. San Barry White es el poderoso doctor amor, el que todo lo cura y arregla. Prende la llama donde solo quedan cenizas, espanta la soledad a golpe de pelvis y hace realidad las fantasías del cuerpo dejando la mente libre para proyectos más elevados. Para ello, como no, hay que ayudarse de su oración leía de la manera más sensual posible y con el registro de voz más bajo que se pueda, cuanto más mejor.
Como tu voz que mueve montañas
gran Dr. Love a ti me encomiendo
quita de mi cama las telarañas
haciendo que hoy termine metiendo
Que acabe el día entre espasmos,
sonriente y exhausto por las emociones
y que haya tenido más orgasmos
de lo que dices baby en tus canciones
Un par de puntualizaciones, la primera es que si ves que el final del cuarto verso no es aplicable a tu condición se cambia por jodiendo que es más expresivo y a la vez más genérico. La segunda es que si tú petición es extremadamente compleja, como por ejemplo que atañe a más de una persona, debes también hacer extensible la oración a el Arcángel Marvin Gaye y con eso no falla. Así que ya sabéis a la cartera del tirón.