Cuenta Atrás, Cuatro sigue dando luz

Cuenta Atrás, Cuatro sigue dando luz
Si hay una cosa que hay que reconocerle a Cuatro es sus esfuerzos por dar un soplo de aire fresco a la ficción nacional. Con mejor o peor fortuna y/o calidad series como Génesis: En la mente del asesino, Los Simuladores, Ácaros o Matrimonio con hijos han intentado crear algo distinto, lo cual es casi imposible ver e el panorama televisivo español, saturado de la misma telecomedia en multiples formatos. Y más que nada con las dos primeras entraba en el desierto de las producciones de género. Y es que la acción e intriga es territorio USA y no hay quien se atrteva con ello.

Pues bien Cuatro está anunciando a bombo y platillo otro nuevo intento de hacer una serie de acción de calidad made in Spain, se trata de Cuenta Atrás. Y tiene toda la pinta de ir tras la estela de 24. Se intuye que la serie tendrá una fórmula narrativa original, consistente en ir retrocediendo en la acción para que al final las piezas del puzle de cada capítulo encajen una cosa así como un memento de barrio, pero no me hagan mucho caso que de esto no se sabe todavía nada. El casting no me hace mucha gracia y no por Dani Martín vocalista del Canto de el Loco, al que no le tengo ningún tipo de apego interpretativamente y un poco de grima musical, que encaja en el papel de heroe de acción, si no en que, como siempre, se ha llenado la serie de veiteañeros. Una serie policial no puede estar protagonizada por gente tan joven a menos que sea su temática. Es normal meter personajes jovenes, y atractivos, para atraer a simple vista al espectador pero que un equipo policial este compuesto por un veterano y tres pimpollitos le resta credibilidad al asunto. ¿Es que no hay treintañeros para esos papeles? ¿Te imaginas la CTU de 24 o la comisaría de The Shield con el 90% con menos de 28 o aparentándolo? Sin embargo en las series de instituto hay trentañeros mochila al hombro escuchando reguetón.

Y es que estos fallos de casting en series tan delicadas como las policiacas echan para atrás al público. Ya que quien se va a creer que un pivonazo de 25 está en la policía y es un agente con malas pulgas a lo Harry Callahan, si ese papel se lo das a una tía de mas de 35, que puede seguir siendo atractiva si quieres, al notársele alguna arruga de la mala leche aún cuela. Este ejemplo es equiparable al de los pipiolos que van de me las sé todas cuando lo que les pega es ser el novato de turno. Pero bueno este mal es endémico y no nos vamos a librar de él nunca, regocigémonos en que no esté Fran Perea. Esperemos que la serie funcione bien para abrir nuevas puertas en la ficción nacional.

A Dani Martín lo acompañan los jóvenes, que no digo que sean malos sólo jóvenes, Bárbara Lennie (Obaba), Álex González (Segundo Asalto) y Teresa Hurtado (Va a ser que nadie es perfecto) a los que se les une como voz de la razón el sobrio Jose Ángel Egido. Ójala salga una buena serie y el público se vaya acostumbrando a que la producción española no tiene que estar arrinconada en la comedia simple y sus alrededores.

  • Recordarles a todos que no sé si se acordarán de una serie sobre gente con poderes, Heroes creo que se llamaba, que hizo un parón hace eones y dejando la cosa en un cliffhanger que ni los episodios del Batman de los sesenta. Pues Heroes vuelve hoy Lunes a las pantallas americanas y estará disponible para el resto del mundo a eso de las 5 y media de la mañana, por si hay algún frikazo madrugador. En él veremos que es lo que pasa entre Sylar y Peter, y como la serie enfila hacia su final. Recordaros que Heroes es una serie de temporadas cerradas, es decir, que no nos dejará esperando con la intriga durante el verano de qué es lo que pasará como sí lo hace Lost o Prison Break, todo quedará resuelto y para la temporada que viene empezará una nueva trama. (2) #

Se acabó el Flower Power lo que ahora se lleva es…

Bauer Power

Vía|NerdyShirts

Audrey Kawasaki

Audrey Kawasaki Audrey Kawsaki es una artista de Los Angeles afincada en Nueva York que alterna la pintura y la ilustración con maestría. La angelina posee un estilo muy marcado, de esos que crean marca. Sus pinturas son un compendio de inocencia, sensualidad y melancolía que expresa a través de imagenes de jóvenes, mitad niñas mitad mujeres, que con un vacío en su mirada parecen posar con objetos que las atan al mundo real, aunque estos sean a veces en sí mismos desconcertantes. Los vérgeles y los animales son los asiduos compañeros de los personajes de Kawasaki. Cuando hablamos de su estilo marcado nos referimos no solo al de su técnica pictórica si no también al soporte que utiliza en sus pinturas. Kawasaki pinta sobre laminas madera con los vordes redondeados dejando traslucir las vetas de éstas y haciendo que formen parte de la obra. La tonalidad pastel también es la otra característica fija que hace de una obra de Kawasaki fácilmente reconocible. Su propia web es un refejo de ello. De visita obligada allí encontraréis no sólo una gran cantidad de sus cuadros, si no también muchos de sus bocetos en papel donde hay cosas que se salen de sus raíles habiuales y en la sección miscelaneas también encontrarás fotos de su estudio y de como afonta su trabajo esta particular artista. También posee un blog en live journal donde cuenta sus andanzas.

Pero ante estos artistas con un estilo tan marcado siempre te surge la duda de si con el paso del tiempo las sugerentes lolitas de Kawasaki no dejaran de llamar la atención y sus poses homoeróticas se convietan en algo tan manido que provoquen indiferencia, como le pasó a Jordi Labanda que no sé si por su hastío de la ilustración se tuvo que volcar en otros senderos profesionales. Aún así las obras de Kawasaki no son muy caras y quien sabe lo que pueda pasar así que no es mala opción decorar tu casa con una. En los comentarios nada de chistes sobre la moto homonima que bastate me ha costado abstenerme a mi.

Tuertos de Cine ¿Uno mejor que dos?

Tuertos de Cine ¿Uno mejor que dos?

Una de las más grandes coincidencias de la historia se dio en los albores del cine. Cuando este empezaba a formarse y ser un vehículo de cultura estableciendo las reglas que hoy se siguen, o eso dicen, durante un gran periodo de tiempo la mayoría de los directores que estaban en la primera linea de fuego, ya fuera por su éxito y ser la estrella del estudio o por innovar y romper fronteras de celuloide compartían una curiosa característica, más propia de otras profesiones como una que aúna el mar y los loros por ejemplo. Y es que se dio la circunstancia de que una gran parte de los directores que pusieron en pie este tinglado eran tuertos.

Estamos hablando de pesos pesados como John Ford, el considerado por no pocos como el mejor director de cine de la historia. Director de La diligencia, El hombre que mató a Liberty Vallance, Las uvas de la iras, Río Grande o Que verde era mi Valle. Y posiblemente el arquetipo del director tuerto. Ya que la imagen que ha perdurado de él es la del anciano director con su parche tras sus gafas y sus malos humos.

Pero hay unos cuantos más. Como el camarada de Ford Raoul Walsh. Éste empezó en el mundo del cine a la par de Ford como alumnos de Griffith. Walsh es responsable de Tambores Lejanos, El mundo en sus manos o Al rojo vivo, y era otro que no dudaba en lucir su parche incluso más que Ford, ya que lo llevo desde bastante joven dándole a su cara de estanquero bonachón un punto de misterio.

Pero la cosa no acaba ahí el caso sin duda más curioso es del de Fritz Lanz. El autor de Metrópolis, M el Vampiro de Dusseldorf, Perversidad o Furia es más conocido por otro uso ocular icónico ya que ha quedado ligado a la historia como el director con monóculo, pero es que Lang también era tuerto y en su vejez ostentaba de una manera casi rococó el parche y el monóculo de manera que solo le faltaban unas gafas y unas lentillas para tener el pack completo.

Pero la cosa no acaba ahí eran tuertos también Nicholas Ray responsable de Rebelde sin Causa, Johnny Guitar o 55 días en Pekín. Al igual que Samuel Fuller; Manos peligrosas, Forty Guns; y también de André de Toth; Los crímenes del museo de cera, Pacto de honor; los cuales tenían la marca común.

Seguro que se me escapa alguno más, pero es muy curioso, si estos cineastas realizaron tantas buenas películas sin necesidad de visión de profundidad quizás ahí esté la solución para remediar la escasa calidad del cine últimamente. La cosa es ir con un tenedor saltándole un ojo a todo director que nos crucemos y si no conseguimos aumentar la calidad por lo menos nos hemos vengado de la bazofia que mandan algunos.

  • ¿Tienen tendencias suicidas los animales? Y más allá ¿Desean que su muerte sea ser cocinados y comidos por humanos hambientos? Parece ser que sí si echamos un vistazo por Suicide Food, un blog que ha ido recopilando logos de restaurantes donde se muestra a animales en actitudes provocadoras, casi chulescas, deseando que le hinques el diente. Así y todo hay una clasificación y como de la guía Michelín se tratara se entregan horcas, de una horca que expresa un caso levemente preocupante a cinco que sería un grave caso patológico. Rebuscando se encuentran casos muy divertidos como en GRILLS Gone Wild que se mezclan dos instintos básicos humanos en uno. (1) #

Allá tú y el Problema de Monty Hall

Imagínate que estás concursando en Alla tú, versión española del Deal or No Deal. Has soportado a todos los plastas que participan y has llegado a la última caja. Sólo quedan dos premios 1€ y 1.000.000 €. Tú pulso se eleva hacia el infinito y la musiquilla de tensión te está a punto de matar. Entonces Jesús Vázquez te da una opción, la de cambiar de caja. ¿Qué harías?

Esto no se sí ha pasado, no creo, pero ateniendonos a una serie de condicionantes es parecido al Problema de Monty Hall. Este problema se basa en un antiguo concurso americano y toma su nombre del presentador del mismo. En este concurso al jugador se le ofrecen tres puertas detrás de dos de ellas hay una cabra y en la restante un fabuloso coche. El concursante elije, por ejemplo, la nº1 y acto seguido Monty le descubre que detrás de la nº 3 hay una cabra. A continuación le ofrece la posibilidad de cambiar de puerta, esto realmente no pasaba en el concurso americano, pero en el problema es una condición. La solución sería cambiar de puerta ya que aunque parezca una paradoja eso aumenta nuestras posibilidades. Y es que una vez hecha nuestra decisión tenemos 1/3 de posibilidades que que el coche esté en nuestra puerta y 2/3 de que este en alguna de las otras. Pero al abrir el presentador la otra puerta las probabilidades no se vuelven al 50% como la lógica haría creer si no que sobre la puerta que no ha abierto recae la opción de 2/3 de que esconda el coche. Por eso lo que tenemos que hacer es cambiar de puertas si queremos aumentar nuestras posibilidades. Esto que puede parecer dififil se entiende mejor si imaginamos que en vez de 3 hay 1000 puertas. Escojemos una y Monty nos muestra el contenido de 998 puertas con sus correspondientes cabras dejandonos sólo nuestra puerta y otra. La nuestra tendría 1/1000 y la otra 999/1000 de tener el coche.

¿Pero esto sería lo mismo en nuestro ejemplo del principio? La diferencia primordial es que en Allá tú el que abre las cajas es el concursante. Pero si la opción de cambiar de caja fuera una constante al final de todos los programa y no nos interesase nada más que el premio gordo yo cambiaría la caja sin dudarlo un segundo, aunque la estadística no estaría tan de mi parte como en el Problema de Monty Hall.

Rocket Man de William Shatner, la indescripción descrita

Shatner

William Shatner es posiblemente la persona más extraña del mundo. Es un pre-friki. Y no por el hecho de ser el objeto de culto, junto con su vulcaniano amigo Leonard Nimoy, de la serie que inauguró el frikismo mundial si no por su propia personalidad que unida a su histrionismo interpretativo crean un ser capaz de realizar una película de terror en esperanto cuando su carrera estaba empezando, Incubus, cuya visión provoca la sensación que te imaginabas tenía que ser ver una película en esperanto. Eso tiene que marcar. Pero lo que más llama la atención de el bueno de Shatner es su carrera musical y en concreto un número que pasará a la historia como la más extraña interpretación de la historia. El Rocket Man de Shatner.

Antes de mostraros la sin par actuación es bueno ponernos en situación con la carrera musical de Shatner. Ya hablamos de la carrera musical de Leonard Nimoy, pero hay una cosa que diferencia a Spock de su superior Kirk, y es que Nimoy canta. Y es que lo mejor de Shatner es que tiene una dilatada carrera musical sin cantar. El hace lo que se llama versiones recitativas. Coge grandes éxitos y los versiona hablando con su seductora voz y haciendo ostentación de su capacidad interpretativa. El resultado, como no podía ser otro, está entre lo patético y lo admirable por tener esa absoluta falta de vergüenza. Para que tengáis una idea aquí tenéis unos ejemplos Seguir leyendo…

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