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    El Mazinger Z de Tarragona

Si vieras esta estatua gigante de Mazinguer Z en posición de puños fuera y te preguntaran en que país está ubicada, responderias sin dudar que en Japón. Pero he aquí que el frikismo extremo no es patrimonio exclusivo del país del sol naciente. En Tarragona hace unos veinte años a un promotor inmobiliario no se le ocurrió otra cosa que adornar su urbanización con lo más in de esa época y le toco a Mazinger Z. Menos mal que no opto por Parchis o por Los Hombres G. Ahora es un centro de peregrinación para los Otakus hispanos. Un viaje iniciatico que tras andar entre pinares hace emerger entre ellos a la maquina de Koji Kabuto. Aquí teneís el relato de gente del Cercle d’Estudis Orientals que han realizado este viaje y han hecho las pertinente fotografías. Gracias a Catci por esta historia.

Actualización: Catci nos deja un mapa con la localización exacta de la estatua de Mazinger Z por si alguien quiere pasarse a venerarla o a probar si se puede meter dentro y dar un garbeo.

Si echas de menos Heroes, en la wiki de la serie han recopilado todos los cuadros premonitorios pintados por Isaac Mendez sobre las aventuras de Hiro, Peter Petrelli, Sylar y el esto de la banda. También están las aparecidas en los cómics 9th Wonders que se emitieron paralelamente a la serie.

Mucha gente sitúa el nacimiento de el videoclip en la televisión, y no es incierto, pero si el antecedente más sólido y a la vez evidente que se pasa por alto es el de las escenas musicales de las películas. Los musicales en el cine siempre fue un género puntero desde la entrada del cine sonoro hasta principio de los 70 cuando se vio relegado a las películas de animación y alguna que otra notable excepción que salpicaba las pantallas mundiales cada cierto tiempo. Pero en cine musical era algo tan potente que tenía su propia versión, vamos a llamarla porno, donde iban al grano nada de historia ni chuminadas, al turrón. Te sentabas en tu sala de cine y a ver artistas uno tras otro a lo fusión entre fusión Matineé y Mtv. Algo maravilloso si además te dejaban bailar en la sala.

Todo esto viene a cuanto de la sección de la web que Ballard Media, página dividida en dos secciones una sobre retrato de soldados muy interesante si vamos a las antiguas que te alejan un poco de lo horrible de la guerra, y otra musical que recopila videos musicales clásicos. Hay un puñado de vídeos sacados de musicales o más bien hay un puñado de musicales a los que le han quitado la morralla dejando solo los temas. Todas las películas son de dominio público. Y navegando por estas, la mayoría recatadas producciones de segunda para aprovechar el éxito del cantante de turno, hay autenticas joyas por diversos aspectos. Por ejemplo en I’m fom Arkansas, que el título ya parece una amenaza, tenemos un escalofriante ejemplo de yodle, esta aterradora técnica a la que lo único bueno que le veo son ciertas aplicaciones sexuales en las que no voy a entrar. También en esta misma producción podemos encontrar el campeonato del mundo de vaqueros relamidos cantando canciones que en esa época ya eran antiguas.

También hay cosas más interesantes como película con todos los estereotipos racistas hechas por y para negros como Hi De Ho o como Private Buckaroo, que no es un film sobre los botijos gaditanos si no un musical con las siempre entonadas y un poco siniestras Andrew Sisters (¿No de la impresión de que alguna vez hubieran estado las tres unidas a lo siamesas?).

De lo mejorcito sin duda es Rock Rock Rock película estrictamente musical de 1954 que trataba de explotar el recién nacido género musical del Rock donde entre otras se pueden escuchar perlas como esta de Frankie Lymon and The Teenagers donde se demuestra que la explotación infantil en la música no tiene frontera temporal o esta actuación de lo más innovadora del siempre maltratado Chuck Berry donde se marca un machacón You Can’t Catch Me, por cierto en esta actuación Chuck se me antoja enteramente a Snoop Doggy Dog como si fuera un vampiro que ha llegado a nuestros días cambiando de personaje musical… ya está, otro post con ida de olla. Sorry.

Lee-Chin Crystal del ROM

Parece una moda apisonadora la de a falta de contenidos en los museos hacer que estos mismos sean el objeto artístico en si. Y es que desde el Guggenheim de Bilbao, parece que hay una carrera a ver quien reraliza el contenedor de arte más estrambótico y espectacular. A finales del mes pasado se inauguró por fin la tan esperada ampliación de Royal Museum of Ontario de Toronto. La sala se denomina Michael Lee-Chin Crystal, en honor de Michael Lee-Chin que es un señor millonario que ha puesto 30 millones de dólares sobre la mesa para perpetuar su nombre como mecenas del arte. El edificio es obra del insigne arquitento polaco-estaduinidense Daniel Libeskind, responsable de una colección de edificios Inuaguran el Lee-Chin Crystal del ROMrepartidos por todo el mundo que lo hacen merecedor de los adjetivos más innovadores dentro de la arquitetura moderna. últimamente su nombre se ha hecho más visible al ser suyo el proyecto ganador para reconstruir el World Trade Center que tiene prevista su finalización en 2014. El resultado del nuevo ROM no puede ser mejor al combinarse la estructura de Libeskind con el clásico y vetusto edificio original. Por supuesto el Lee-Chin Crystal no es sólo una carcasa atractiva si no que su interior está plagado de angulos imposibles y salas disfuncionalmente bellas. En su web se puede explorar las salas y el proceso de creación de la ampliación, aunque el material deja un poco que desear, mejor está este artículo de The Cool Hunter donde se muestra fotografías más inspiradoras. Así que si os dais una vuelta por el país del sirope de arce y las camisas de franela no dejéis de visitar este museo aunque sólo sea por fuera.

SinestesiaImagina poder ver el sonido como fomas geométricas de colores que se expanden en el aire un segundo, poder saborear palabras o que al escribir cada letra brillara de forma distinta. Eso es lo que les pasa a las personas que sufren Sinestesia. Un desorden neuronal que les dota de manera inata de la capacidad de fusionar sentidos naturales como la vista, el gusto o el oido creando nuevos sentidos. Esta extraña condición es una afección genética que reside en el cromosoma X y que hace que la sinestesia esté más difundida entre las mujeres. Se cree que un 10 porciento de la población padece en algún grado sinestesia, pero el grado de aceptación que tienen de sus sentidos las personas que la portan hace que sea difidil de deectar ya que los sinestesicos creen qu todo el mundo percibe lo muismo que ellos, por lo que sólo los casos más extremos y a la vez llamativos son diagnosticados.

La verdad es que todos nacemos sinestésicos pero a los pocos meses de vida perdemos esta increible capacidad. Ha habido numerosos estudios y últimamente se producen bastante material hablando de esta condición, recuerdo un gran programa de Redes titulado Los sentidos sin sentido donde el gran Eduardo Punset indagaba sobre la sinestesia y realizaba una gran entevista al prestigioso neurólogo estadounidense Richard E. Cytowic, uno de los mayores expertos en sinestesia del mundo y autor del libro con el nada dudoso título El hombre que saboreaba formas . Os dejo aquí un estracto de la misma, podéis leerla completa aquí.

Richard E. Cytowic:
¿Qué ven estas personas? Carol Steen, la escultora, ve mi nombre escrito en colores, algunas letras están metalizadas, otras son como espejos y otras brillan: es casi como un pequeño objeto brillante y lleno de reflejos. Pero déjame que haga hincapié en qué lo que la gente ve es muy simple, muy elemental. Una paciente que tiene sinestesia de vista y sonido, que es la forma más común, hizo una serie de dibujos y, por ejemplo, dibujó lo que veía cuando sonaba el timbre de la puerta: un pequeño movimiento de círculos que se van abriendo hacia la periferia…

Eduardo Punset:
¿Y nos ayuda la sinestesia a tener un sentido más concreto de la vida?. Quiero decir, ¿es la vida menos abstracta para ellos?

Richard E. Cytowic:
Bueno, como grupo los sinestésicos tienden a ser un poco más concretos, en vez de metafóricos o poéticos, por ejemplo. Por tanto, es posible que se tomen las cosas más literalmente de lo que tú y yo lo hacemos; pero esto es como grupo, no se puede decir de ningún sinestésico en particular. Pero tú me has preguntado ¿cómo es su vida?. Bueno, muchas personas se preguntarán si esto no es para volverse loco. Y la respuesta es: por supuesto que no, esto es algo a lo que están acostumbrados. Es como si un ciego nos dijera: “caramba, allá donde miras siempre ves algo. ¿No te vuelves loco viendo cosas siempre?”. Y, por supuesto, esta es la textura, lo que yo llamo la textura de su realidad, que por supuesto es muy distinta a la tuya o la mía; y esto es lo que hace tan interesante el estudio de la sinestesia y de estas personas. Te preguntas: ¿qué es lo que experimentan?. ¿Por qué lo experimentan de esta manera?. ¿Qué sucede en sus cerebros que es diferente a lo que sucede en nuestros cerebros cuando vemos, leemos u oímos algo?

Posiblemente el sinestésico más famoso de la historia ha sido el novelista ruso Vladimir Nabokov el cual padecía de la variedad de conexíón entre grafias y colores, es decir veía las letras cada una de un color. No se a vosotros pero a mi me encantaría ser sinestésico, o volver a serlo según se mire, y poder responder a las grandes cuestiones de la vida planteadas en los anuncios de compresas como a que huelen las nubes. Pera fianlizar os dejo con la presentación de un documental del canal Odisea sobre la sinestesia para que lo veais, oigais y saboreéis alguno de vosotros.