Fetichismo y Frigopié

Frigo pie
A colación de uno de los últimos diseños de Lancoliame no hago más que plantearme una duda una y otra vez. El que inventó el Frigo Pie, ¿Que pretendía? No me digan que vender helados que ya estamos muy mayores para andarnos con cuentos de hadas. A los moderadamente fetichistas como el que escribe, nos parece un insulto el descaro impúdico con el que el heladero-fetish de Frigo, Wall’s o Algida según el país donde vivas, ha querido difundir esta parafilia para convertirla en una práctica de masas. ¡El fetichismo no es el Padel señor heladero-fetish! Al principio nuestro heladero artesano presento a sus jefes el modelo Frigo-Zapato-de-Tacón-de-Aguja, pero este daba demasiado el cante así que se decidió por el segundo icono del fetichismo mundial. El pie. Su plan era ponerlo en cada esquina, en cada quiosco. Con un color rosado, un sabor empalagosomente dulce y una textura suave y esponjosa al extremo, es como una idealización de la piel humana.

Y es que lo bueno del fetichismo, como casi todas las cosas buenas de la vida (en las sexuales ya ni te digo), es su clandestinidad y el frigopié es un atentado contra ella. ¿Quien se creía que era el heladero fetish? ¿Gutenberg? Acercando en fetichismo de los pies a la humanidad, a los abuelos sin dientes, a los niños, a tu madre… ¡No por Dios! Cada cosa tiene su sitio, y un paseo por el parque no es el sitio idóneo para degustar un pie. Y es que si me inquieta que el frigopié sea una maniobra de asimilación social de esta milenaria práctica, más me aterra pensar que no lo sea y que el propósito de nuestro heladero-fetish sea el de sentarse en un banco y entrar en éxtasis viendo a los jóvenes pasar lamiendo un pinrel rosa, goteante y pringoso, elevando la perversión a lugares inhóspitos. Eso mejor no imaginárnoslo por el bien común. Así que amigos, en su próximo ataque ochentero cuando vayan a lamentarse de que los polos de ahora no son tan chulos como los de antaño, no añada el frigopié a la lista del Popeye de limón, el Dracula y el primer Twister, vaya a ser que el heladero-fetish aproveche el revival para intentar hacer de las suyas.

Y del Frigodedo no digo nada porque es demasiado obvio, el mismo se delata.

Los tucanes de Tijuana, sí.

Este tema de Los Tucanes de Tijuana, Jugo a la vida, esconde un grave peligro. Advertidos estáis. Y es que a uno empieza haciéndole gracia el tono nasal del cantante, la dualidad entre la vestimenta tradicional de un grupo de corridos y la de metrosexual de baratillo del cantante mostachón, y entre ji ji ji y ja ja jas al final se te mete en en cerebro cual gusano y pone sus larvas de ritmo haciendo que no puedas librate de ella. Pasa sobre todo cuando se va acercándose al final y empieza con las peticiones, que para mi entender en directo tienen que cambiar los inocentes refrescos y demás por algo más propio de un grupo que se marca narcocorridos tan buenos como este. Lo dicho si sus allegados los internan por ir haciendo el vaina por culpa de esta canción a mi no me vengan con las quejas que bastante tengo con los mormones. Con todos ustedes Los Tucanes de Tijuana con su Jugo a la vida:

Experimento con un pájaro en una burbuja de aire

Uno que está acostumbrado a embelesarse con las pequeñas obras artísticas que se esconden por cada recobeco de la red, fruto de las técnicas del diseño actual, se sorprende como le inunda la misma sensación al descubrir una pintura de más de doscientos años. Con la sensación añadida de como le ha podido pasar desapercibida por tanto tiempo. Eso me pasó con la siguiente obra del hasta entonces desconocido para mi Joseph Wright of Derby. Me impresionó sobre manera cuando paseando por la National Gallery de Londres me topé con An Experiment on a Bird in the Air Pump con sus espectaculares un metro ochenta y tres centimetros de alto y dos cuarenta y cuatro de ancho, era como si no perteneciara a la sala. La gente pasaba de largo ante ella de camino a ver Los Girasoles de Van Gogh o en la búsqueda del bien escondido Matrimonio Arnolfini, admirándola tan sólo por su espectacular realismo pero asumiéndola una obra menor por la irrefutable razón de que no se agolpaban a su alrededor más de 10 personas. Pero a mi me dejó clavado por su originalidad, por como un acto científico sirve como escusa para juntar un compendio de emociones humanas alrededor de una mesa. De como ese realismo extremo que suele restarle emoción a las pinturas sirve para todo lo contrario. Y por su tratamiento de la luz que le confiere una falsa modernidad, como si un director de fotografía hubiera orquestado la imagen. Por supuesto la imagen de acontinuación no plasma ni una milesima parte de lo que realmente es An Experiment on a Bird in the Air Pump, pero sirve para hacerse una idea. En la gran web de la National Gallery se puede hacer una visión en zoom que permite disfrutar mejor la pintura de Wright of Derby y observar lo cuidado de los detalles y las expresiones. El resto de la obra del pintor no está al mismo nivel que esta pero cabe destacar The Orrey, Three Persons Viewing the Gladiator o The Alchemist in Search of the Philosopher’s Stone, que también comparten un brillante uso de la luz artificial.

Joseph Wright of Derby

What’s Opera, Doc?, el mejor cartoon de la historia

Leo en Drawn! que este año se celebra el 50 aniversario de What’s Opera, Doc?, corto de animación de la Warner Bros protagonizado por Bugs Bunny. Esta obra de arte copa la lista de los mejores 50 cartoons de toda la historia y muy merecidamente debo añadir. La deliciosa pieza de la época de oro de la Warner, esos 50 y 60, está protagonízada a parte de por el masca-zanahorias buque insignia de de la WB por Elmer y se trata de una parodia de las operas de Wagner centrándose sobre todo en El anillo de los nivelungos. Es no sólo un ejercicio de humor si no una muestra de estilo y maestría técnica que logra emocionarte con una facilidad asombrosa. Por supuesto está dirigido por Chuck Jones y la voz de los personajes es la de Mel Blanc. Aquí os lo dejo para que lo disfrutés, recordéis y si tenés la suerte de descubrirlo ahora, raro será, no sabéis la envidia que me dais. Lo mejor la última linea de dialogo, insuperable.

  • A todos los seguidores de Prison Break que visitan Masmenosuno, que unos pocos son, seguro que les interesa este artículo de el mar de los Sargazos donde se cuenta la hazaña de D.B. Cooper, el verdadero pirata aéreo en el que se basa el personaje de Charles Westmoreland de la primera temporada de Prison Break. (0) #
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