Hojaldrinas, desde Alcaudete con amor.

Tener un blog conlleva una gran responsabilidad, es como si tuvieras superpoderes, lo mismito. La cosa es que uno escribe y escribe, sin saber muy bien porqué, pero el tiempo pasa y tus textos perduran en la red siguiendo su propio camino. A veces te traen cosas más o menos simpáticas, como el artículo de las canciones más tristes de la historia donde la gente va dejando en los comentarios sus favoritas, o también puede convertirse en un coñazo impresionante como en el efecto mormón y los crips y los bloods, artículos que te plantean tu estricta política de no censurar a nadie.
Pero sin lugar a dudas estas polvareas son las que te convierten en un A-Blogger, algo así como el éxito personificado en la blogoesfera, como un Bertín Osborne de la red. El requisito insipensable para ello es que tus artículos muevan a las empresas a interesarse por quien habla de ellas, agasajandote con sus productos. Es muy común el rollo de “me han mandado tal móvil por la patilla y voy a hacer una reseña sin compromiso para que veáis que guay soy que me mandan cositas”. Pero ¿Que mierda de regalos son esos? ¿Un móvil? ¿Una consola? Bah, paparruchas.
Hace poco se pusieron en contacto conmigo Productos Mata, por medio de su simpático director comercial Luis Salazar, estos habían leido un artículo de masmenosuno donde confesaba mi adicción a las Hojaldrinas Matas en una Oda a la Hojaldrina. Pues después de una amigable charla fueron requeridos mis datos posales y a la semana siguiente recibo esta maravillosa caja de 3Kg de hojaldrinas en mi hogar directamente desde Alcaudete, Jaen, lugar donde se fabrican estos pequeños trozos de divinidad. Quién quiere móviles y demás cacharros podiendo tener un viaje considerable de Hojaldrinas. Esto sí que es ser un A- Blogger. Ya me he comido kilo y medio de la caja, y es que nada sabe mejor que una hojaldrina de barakarlofi.









