Corría el 13 de Febrero y yo me encontraba hablando por teléfono con una operadora de Ya.com explicándole que yo me había dado de baja de su deficiente servicio porque negaban a cobrarse su factura de mi cuenta, que aunque no boyante tiene lo suficiente para pagar el recibo de internet, y que había recibido un sms que me comunicaba como en veces anteriores que tenia una factura impagada y que poco menos iban a mandar a los hombres de Harrelson a por mi como no la abonara. A pesar de que son ellos los que no se la cobraban yo como ya había hecho con anterioridad pregunté que se debía y me respondieron que una mensualidad que no fue cobrada la última vez y una cuota extra de unos 10 euros por tramitación de la baja, tócate los cojones. Yo una persona afable a pesar del mosqueo lo veía un precio razonable para quitarme de encima de una vez sus pesadeces con lo que consentí y me dispuse a abonar la clavada vía tarjeta de crédito.
Hete aquí que dos días después mientras ojeaba mis movimientois a través de internet me encuentro con las cargas de las facturas de Ya.com. Pero… ¿Qué es esto? La cuota de fin de servicio de 10 euros estaba perfectamente cobrada con su asunto YACOM INTERNET FACTORY , pero el segundo cargo por valor de 42€ superior a la mensualidad normal llevaba como asunto AQUARELLE ES. ¿Pero que coño? Para más cachondeo resulta que la hora de carga de la primera es a las 20:15 mientras mantenía la conversación con la amable señorita de ya.com, pero la de Aquarelle era a las 23:45. Investigando un poco averiguo que Aquarelle es una empresa de regalos, ramos de flores mayoritariamente, online. Todo empieza a encajar como un enorme puzle sideral. El 13 de febrero, un día antes de San Valentín el que escribe le subvencionó el polvo romántico a algún/a desaprensiv@ con muy pocas luces.
Cuarenta eurazos de ramo, que vendrían hasta con los condones, que le han sisado a este tonto. Pero lo que no saben es lo cansino que es el chache. Y para empezar se va a poner en contacto con la floristería para saber donde se ha enviado mi ramo y ponerme en contacto con el/la amante bandido/a y decirle que, al ser un robo por amor, le perdono la vida si ingresa de inmediato lo sustraído. Es que uno es un romántico. Si no caerá sobre él/ella toda mi ira y maldiciones laicas. A quienes no les va a salvar mi romanticismo es a Ya.com que después del coñazo que me han dado este desliz con mis datos personales lo van a pagar muy caro.
Y recordad que el amor hace a la gente cometer tonterías, resguardaos.