The Big Bang Theory

Es curioso que dentro de la edad de oro de la caja tonta, la reina de todos los formatos televisivo haya sido dad de lado por los gigantes dramáticos. Hablamos de las sitcoms de corta duración. veinte minutos de risas sin complicaciones, capítulos autoconclusivos y guiones rápidos cual banquero en estampida. Nada de seguir temporada tras temporada desvelando secretos y traumas, arañando poco a poco los personajes para entrever lo que esconden tras su misteriosa pátina. Aquí los personajes están definidos desde el primer fotograma y con una disposición casi prostibular en la causa común que es hacer pasar un buen rato.
Es verdad que estas comedias fueron en su día una férrea dictadura y que no dejaron espacio a nadie más en las parrillas Con las inefables series familiares, con Urkel y compañía acaparando las horas de ficción. Pero también estaban Seinfeld, Matrimonio con hijos, Buscate la vida e incluso Friends, poniendo la cara amable al régimen. Pero todo tirano cae, y salvo bastiones como Los Simpsons, cayeron de su pedestal poco a poco. Curioso el caso de Los Simpsons porque sirvió como caldo de cultivo para las comedias de animación como Padre de Familia, que en sí misma es una mofa, más que social, de la cultura televisiva en general y de las sitcoms en particular. Como deja bien claro si sintonía inicial.
En la ficción actual siguen existiendo buenas comedias al éstilo clásico, 30 Rock, The IT Crowd, My name is Earl o How I meet your mother. Pero hay una que para mi sobresale sobre todas las demás por el nivel de descojone. The Big Bang Theory.

The Big Bang Theory cuenta la vida diaria de cuatro genios de distintos campos de la física centrandose en Leonard Hofstadter (Johnny Galecki) y de Sheldon Cooper (Jim Parsons) que son compañeros de un piso que es el escenario central de la serie. A esto se le añade una vecina recién mudada que está de muy buen ver (parezco sacado de un peli de Ozores) que servirá de contraste para apreciar el frikismo de estos cuatro especímenes.Éste inicio tan manido y sosaínas da lugar a una de las comedias más redondas que he visto en mi vida.
A pesar de ser una serie con una aparente base científica y de culturilla nerd, como toda buena comedia cualquiera puede entrar en ella y disfrutarla, aunque no sepas que es el efecto dopplero quien es Lou Ferringo. Una serie con chistes y situaciones tan buenas da una extraña sensación de ser una serie treméndamente trabajada y a la vez de una enorme simplicidad, como si fuera fácil hacerla. Pero sería injusto, aunque no mucho, atribuir todo lo que es The Big Bang Theory exclusivamente a los guiones ya que ka interpretación que hace Jim Parsons de Sheldon Cooper es gran parte del atractivo. Sheldon es un personaje gancho que se convierte de inmediato en la principal razón para ver esta serie. Este genio con problemas para traspasar la barrera que interpone su intelecto entre él y cualquier comportamiento mínimamente humano, es una maravilla pero solo la punta de lanza para el resto de personajes y contrapuntado por la sobriedad y “normalidad” de Leonard, que sirve con ello para ser casi siempre hilo argumental o Macguffin televisivo.
Con series como The Big Bang Theory las sitcoms tienen larga vida. Por cierto este tipo de series gana mucho más que cualquier otra en versión original, ya que en vez de risas en lata uno escucha las reacciones en directo del público que las ve. He aquí una perla:
The big bang theory va por su segunda temporada. Aquí podéis empezar por la primera.





