En el año 2000, Al Gore ganó las presidenciales de los Estados Unidos, pero tuvo que irse a su casita ya que entre el gobernador de Florida – Jeb Bush- y los jueces del tribunal supremo americano- la mayoría nombrados por Geroge Bush Senior- consiguieron que se dejara de contar en el colegio electoral que le hubiera dado la victoria en el estado de las naranjas, el sol y los jubilados, y así poner la presidencia en manos de George W Bush. Amigo ¿Como sería el mundo si eso no hubiera pasado? No vamos a engañarnos Al Gore a pesar de su preparación e inteligencia tampoco habría sido el salvador de la humanidad, posiblemente se habría metido en guerras igualmente, pero no a lo bestia como nuestro amigo W.
Después del fiasco, Al Gore ha ido centrando sus esfuerzos cada vez más en la ecología, y más concretamente en el cambio climático. Gore, con fama de ser el primer geek en optar a ser presidente de USA, ya había publicado varios libros sobre desarrollo sostenible que han sido libros de cabecera de muchos ecologistas, pero ahora se ha lanzado de lleno en una campaña para advertir de estos peligros al mundo. Para ello se estan celebrando campañas, conferencias e incluso una película titulada An Inconvenient Truth, un documantal narrado por el propio Gore que está siendo fuertemente publicitado para advertir, sobre todo, a la sociedad americana. Sociedad a la que se la repanflinfla que su presidente se limpie el ojete con el tratado de Kioto o que tale los bosques virgenes de Alaska.
Hasta Bender, de Futurama, ha puesto su gotita para la promoción de la película.
