Allá tú y el Problema de Monty Hall
Imagínate que estás concursando en Alla tú, versión española del Deal or No Deal. Has soportado a todos los plastas que participan y has llegado a la última caja. Sólo quedan dos premios 1€ y 1.000.000 €. Tú pulso se eleva hacia el infinito y la musiquilla de tensión te está a punto de matar. Entonces Jesús Vázquez te da una opción, la de cambiar de caja. ¿Qué harías?
Esto no se sí ha pasado, no creo, pero ateniendonos a una serie de condicionantes es parecido al Problema de Monty Hall. Este problema se basa en un antiguo concurso americano y toma su nombre del presentador del mismo. En este concurso al jugador se le ofrecen tres puertas detrás de dos de ellas hay una cabra y en la restante un fabuloso coche. El concursante elije, por ejemplo, la nº1 y acto seguido Monty le descubre que detrás de la nº 3 hay una cabra. A continuación le ofrece la posibilidad de cambiar de puerta, esto realmente no pasaba en el concurso americano, pero en el problema es una condición. La solución sería cambiar de puerta ya que aunque parezca una paradoja eso aumenta nuestras posibilidades. Y es que una vez hecha nuestra decisión tenemos 1/3 de posibilidades que que el coche esté en nuestra puerta y 2/3 de que este en alguna de las otras. Pero al abrir el presentador la otra puerta las probabilidades no se vuelven al 50% como la lógica haría creer si no que sobre la puerta que no ha abierto recae la opción de 2/3 de que esconda el coche. Por eso lo que tenemos que hacer es cambiar de puertas si queremos aumentar nuestras posibilidades. Esto que puede parecer dififil se entiende mejor si imaginamos que en vez de 3 hay 1000 puertas. Escojemos una y Monty nos muestra el contenido de 998 puertas con sus correspondientes cabras dejandonos sólo nuestra puerta y otra. La nuestra tendría 1/1000 y la otra 999/1000 de tener el coche.
¿Pero esto sería lo mismo en nuestro ejemplo del principio? La diferencia primordial es que en Allá tú el que abre las cajas es el concursante. Pero si la opción de cambiar de caja fuera una constante al final de todos los programa y no nos interesase nada más que el premio gordo yo cambiaría la caja sin dudarlo un segundo, aunque la estadística no estaría tan de mi parte como en el Problema de Monty Hall.








7 Comentarios
1 Paranoias dijo el 17 April 2007 a las 2:52 pm
Ufff eso sería jugarsela todas jajaja,Estadisticamente es real lo que dices pero… el instito creo que hace elegir.
Añadiendo otros datos estadisticos: En la Lotería nacional han descubierto una aberración por la cual durante todos los años de existencia de ésta han dado menos premios de los que estadisticamente tendrían que haber dado. ¿Por que? La razón la gente no pone los numeros al azar, se guia por instinto y repiten números, la niña bonita etc… Por eso creo que si es bueno hacer caso a la estadística, pero si estuviera en esa situación NO SABRÍA QUE HACER!!!!!!
2 Alberto A-P dijo el 17 April 2007 a las 3:15 pm
Mmmmmm… pues yo no lo entiendo
3 Chiqui dijo el 17 April 2007 a las 3:41 pm
Im-presionante!
4 Marnie dijo el 17 April 2007 a las 5:11 pm
Bueno, en allá tú más que una cabra, hay un rebaño entero, porque entre el presentador y los concursantes… XD ¿Alguien va al programa para ganar el premio o para poder explicar que ha tenido cerca a Jesús Vázquez disfrazado de mujer cual verbenero trasnochado haciendo monerías? XD
5 Crunch dijo el 17 April 2007 a las 10:14 pm
Yo era más del Un, dos, tres y de gritar en casa “Noooooo, quédate la babucha de Bigote Arroceeeeeeeet” y me emocionaba cuando los concursantes decían “Aquí hemos venido a jugar” a pesar de los dineros que les ofrecía Mayru-cha-cha-chá.
¿Quién puede decidirse por una caja o una puerta sin personalidad?
6 Kukumiau dijo el 18 April 2007 a las 1:04 am
Yo a Monty Hall no lo vi nunca.
Pero en Numb3rs, una serie IMPRESIONANTE por cierto, lo explican muy bien en uno de sus capítulos.
7 Kobayashi dijo el 19 December 2007 a las 11:39 pm
El hecho de que el concursante es el que elije las cajas cambia TOTALMENTE la situación, no se puede aplicar Monty Hall al caso de Allá tu. En el problema de Monty Hall suponiendo que sea el concursante el que abre una puerta de las dos que quedan al azar y sale cabra, la probabilidad de que tenga el coche es de 1/2 (al abrir la caja se arriesga a que salga el coche si no lo tiene, sin embargo si la abre el presentador nunca va a salir el coche).