La originalidad es un factor a veces sobrevalorado dentro de los formatos televisivos. Una serie parece que para tener éxito tiene que ser original en su planteamiento, enfoque o realización. Sin embargo una producción bien hecha con unos sólidos guiones, buenos actores y realizadores puede despreciar la originalidad. El género donde la innovación es mas desdeñada es sin ninguna duda el de las comedias de situación. Ya sean de un grupo de amigos, una lugar de trabajo o de una familia más o menos disfuncional las sitcoms parecen tener patrones comunes que exhiben sin ningún tipo de rubor. Y bien que hacen ya que siempre que algo este hecho con calidad y decencia no tienen porqué avergonzarse de ello. Esta rigidez de conceptos que hace que por ejemplo todavía se realicen series como According to Jim, El rey de Queens o Todo el mundo quiere a Raymond que parece que las hayamos visto durante toda la vida como si los fantasmas de las familias Seaver o Winslow las rondaran agitando cadenas y risas enlatadas.
Pero esta misma fortaleza en los patrones hace que sea también el género donde más fácil es innovar, ser rompedor y original, ya que cuanto más rígidas sean las normas más fácil es ser un rebelde. Para ejemplo Los Simpson cuyo éxito proviene de la satirización de estos modelos y un paso más adelante está Family Guy cuya su propia existencia viene dada por la ruptura de las normas clásicas de las sitcoms familiares. Y de ahí viene el curioso caso de Nobody’s Watching.
Bill Lawrence, creador de Scrubs, y el tándem de guionistas Neil Goldman y Garrett Donovan, Scrubs y Family Guy, presentaron un proyecto a la Warner Bros para una serie de televisión. La reunión con los directivos tuvo que ser de espectáculo ya que el concepto de Nobody´s Watching es un poco complejo de explicar pero aún así estos pasaron por el aro ya que productora les dio la oportunidad de rodar un piloto para ver como quedaba ese batiburrillo que le habían presentado. Y es que Nobody´s Watching es una comedia sobre la comedia televisiva.
Más concretamente trata sobre dos amigos íntimos de Ohio de 25 años que llevan toda su vida viendo telecomedias y su obsesión llega a tales niveles que al ver como en televisión el género decae mandan un vídeo a la WB quejándose con una enorme emoción. La WB en respuesta a estos dos flipaos los invita a Los Angeles donde les plantean un programa. Como saben tanto de sitcoms les proponen crear una pero les explican que el verdadero programa sería un reality consistente en filmarlos durante el proceso de creación de la serie, para ello les dan los escenarios típicos de una serie y un ayudante. Y así Nobody’s Watching se convierte en una matrioshka donde tenemos una serie que muestra un falso reality donde se hace una serie. Todo esto bajo el peculiar estilo de los protagonistas.
El piloto no gustó a la WB y el proyecto quedó aparcado en el limbo de los pilotos después de pasar por algunas pruebas de audiencias que un grupo de expertos interpretaron como un fracaso seguro. Esto fue a mediados de 2006. Posteriormente alguien subió este piloto a Youtube y empezó a difundirse. Gente de todo el mundo realizaba alabanzas de la serie, los autores crearon una web sobre ésta, una serie nunca emitida. Todo esto ha hecho que la WB haya empezado a plantearse su decisión y a dudar de la creencia de que se trata de un producto demasiado complicado para el público. Y el proyecto se resiste a morir todavía. Y es que ha habido casos que movilizaciones de aficionados aunados por internet han hecho que series no se retiren o se repongan. Pero si Nobody’s Watching ve la luz será la primera vez que se consiga estrenar una de la que solo se tiene un adelanto de 30 minutos. Para que caviléis si merece estrenarse a continuación podéis ver el piloto de la discordia. Seguir leyendo…
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