Los tucanes de Tijuana, sí.

Este tema de Los Tucanes de Tijuana, Jugo a la vida, esconde un grave peligro. Advertidos estáis. Y es que a uno empieza haciéndole gracia el tono nasal del cantante, la dualidad entre la vestimenta tradicional de un grupo de corridos y la de metrosexual de baratillo del cantante mostachón, y entre ji ji ji y ja ja jas al final se te mete en en cerebro cual gusano y pone sus larvas de ritmo haciendo que no puedas librate de ella. Pasa sobre todo cuando se va acercándose al final y empieza con las peticiones, que para mi entender en directo tienen que cambiar los inocentes refrescos y demás por algo más propio de un grupo que se marca narcocorridos tan buenos como este. Lo dicho si sus allegados los internan por ir haciendo el vaina por culpa de esta canción a mi no me vengan con las quejas que bastante tengo con los mormones. Con todos ustedes Los Tucanes de Tijuana con su Jugo a la vida:

Rockabilly Bass, caballo grande ande o no ande

Rockabilly bassSiempre me ha llamado la atención la parte visual de tocar un instrumento, no sólo los vicios adquiridos por el ensayo y la técnica de cada uno de ellos, si no esos amaneramientos ex profeso cuya única finalidad es el estilo y lucimiento del interprete. El instrumento rey en este tipo de gestos es la guitarra, eléctrica en particular, más que nada por su importancia como símbolo cultural. Todo el mundo que coge una guitarra no puede evitar más que tocarla posar con su gesto favotito, desde el molino de Pete Townsend hasta el palmeo de Peret. Pero si un instrumento se presta a hacer el vaina ese es sin duda el contrabajo cuando se toca Rockabilly.

Giros, saltos, contoneos, el bajo de rockabilly a pesar de ser un armatoste sin par se presta a todo tipo de juegos que su propia enormidad le dan el toque grotesco que lo eleva al olimpo de las posturitas. Para un ejemplo tenemos esta web dedicada enteramente a este insigne instrumento y a sus practicantes. Rockabilly Bass. En ella encontraréis todo lo relativo a este arte, como trucos para tocar el bajo, o entrtevista a multidud de rednecks que tocan este intrumento, ya que aunque seas de Sebastopol si tocas en contrabajo a lo rockabilly tienes que ir como si fueras un cateto de Arkansas.

Por eso lo mejor sin ninguna duda es la galería de fotos de bajistas de rockabilly de todo el mundo con sus posturas, sonrisas y camisas de cuadros sin mangas. Lo único que se echa de menos es una sección dedicadas a los peinados aerodinámicos tan necesarios para tocar a toda mecha y guiñarle el ojo a Peggy Sue.

Japodance

Los japoneses son especialistas en crearse sus propios estilos a partir de la imitación. Algo que puede resultar tan chusco como el baile hip hop, tan trillado como icono de la modernidad, alcanza otro nivel en manos, y pies de estos dos bailarines descoyuntados.

Micah P. Hinson

micah p hinson

Hace unos días os ponía un gran spot de Axe en el que sonaba una canción que no me podía quitar de la cabeza. Entonces hice lo correspondiente, invertir unos segundos en Google ya averifguar quien era el poseedor de esa aguardentosa voz que cantaba esa particular versión del Yard of blonde girls de Jeff Buckley. Una versión más intima y acertada que la original que le da el punto que necesita esa letra. Y he aquí i sorpresa que me encuentro que el autor es Micah P. Hinson y que detrás de esa voz no hay un viejo y atormentado rockero descreido que a tamizado su voz a base de whiskey y ducados, si no a este pipiolo de ventitantos de cuya inocente careta emerge una voz desgarrada y grave en varios sentidos. El efecto de contraste entre su aspecto y música puede que lo conviertan en el Rick Ashley indie quizás. Pero fuera de bromas Micah tiene dos discos, The Gospel of Progress y Micah P. Hinson & the Opera Circuit, que son dos maravillas si te gusta este estilo tranquilón y sentimental de folk americano.

Si buscamos explicación a su forma de cantar puede que tenga bastabnte que ver que la vida de Micah a pesar de ser corta ha sido bastante ajetreada. Con 19 años se enamoró de una mujer mayor que él que era modelo del Vogue y como ya sabemos como se las gastan las modelos del vogue terminó enganchado a los calmantes y otras sustancias que le llevaron a la cárcel por falsificar recetas. Pero recien salido de la trena se entregó a su música plasmando sus experiencas. Si quieres ver como se las gasta en directo aquí tienes una actuación en un programa de radio. Si queréis verlo estará este verano en el festival de Benicassim y en septiembre actuará en Madrid y Barcelona.

TTC - Travailler

Me mola este estilo rap bacala gabacho de los TTC, un poquito de energía para afrontar el duro día. Este otro tema tambien es pilongo aunque el mejor del disco es sin duda Antenne2 la cual podéis escuchar en el myspace de TTC que va en un tono menos enérgico pero más primario y emocional. Por cierto la canción dice J’aime bien travailler, Me gustas trabajar… Estos franceses vaya cosas tienen.

Albores del videoclip

Mucha gente sitúa el nacimiento de el videoclip en la televisión, y no es incierto, pero si el antecedente más sólido y a la vez evidente que se pasa por alto es el de las escenas musicales de las películas. Los musicales en el cine siempre fue un género puntero desde la entrada del cine sonoro hasta principio de los 70 cuando se vio relegado a las películas de animación y alguna que otra notable excepción que salpicaba las pantallas mundiales cada cierto tiempo. Pero en cine musical era algo tan potente que tenía su propia versión, vamos a llamarla porno, donde iban al grano nada de historia ni chuminadas, al turrón. Te sentabas en tu sala de cine y a ver artistas uno tras otro a lo fusión entre fusión Matineé y Mtv. Algo maravilloso si además te dejaban bailar en la sala.

Todo esto viene a cuanto de la sección de la web que Ballard Media, página dividida en dos secciones una sobre retrato de soldados muy interesante si vamos a las antiguas que te alejan un poco de lo horrible de la guerra, y otra musical que recopila videos musicales clásicos. Hay un puñado de vídeos sacados de musicales o más bien hay un puñado de musicales a los que le han quitado la morralla dejando solo los temas. Todas las películas son de dominio público. Y navegando por estas, la mayoría recatadas producciones de segunda para aprovechar el éxito del cantante de turno, hay autenticas joyas por diversos aspectos. Por ejemplo en I’m fom Arkansas, que el título ya parece una amenaza, tenemos un escalofriante ejemplo de yodle, esta aterradora técnica a la que lo único bueno que le veo son ciertas aplicaciones sexuales en las que no voy a entrar. También en esta misma producción podemos encontrar el campeonato del mundo de vaqueros relamidos cantando canciones que en esa época ya eran antiguas.

También hay cosas más interesantes como película con todos los estereotipos racistas hechas por y para negros como Hi De Ho o como Private Buckaroo, que no es un film sobre los botijos gaditanos si no un musical con las siempre entonadas y un poco siniestras Andrew Sisters (¿No de la impresión de que alguna vez hubieran estado las tres unidas a lo siamesas?).

De lo mejorcito sin duda es Rock Rock Rock película estrictamente musical de 1954 que trataba de explotar el recién nacido género musical del Rock donde entre otras se pueden escuchar perlas como esta de Frankie Lymon and The Teenagers donde se demuestra que la explotación infantil en la música no tiene frontera temporal o esta actuación de lo más innovadora del siempre maltratado Chuck Berry donde se marca un machacón You Can’t Catch Me, por cierto en esta actuación Chuck se me antoja enteramente a Snoop Doggy Dog como si fuera un vampiro que ha llegado a nuestros días cambiando de personaje musical… ya está, otro post con ida de olla. Sorry.

The Fountain

The Fountain

Para dejar las cosas claras desde un principio, The Fountain es la mejor película que he visto en mucho tiempo. Una obra maestra emocionante, conmovedora e inspiradora. Y el maltrato que se le ha dado por parte de la crítica, su distribuidora y el púbico, me hace apreciarla más todavía. Mi amor se crece en las injusticias. Dentro de no mucho tiempo se empezará a escuchar lo buena que es, lo mucho que siempre les gustó de la boca de los mismos que hoy rajan contra ella inmisericordemente. Y lo harán por moda, por ese gustillo a alternativo que tanto le pone a esta clase de gente, es más, estoy seguro que si The Fountain se hubiera realizado con un presupuesto ínfimo, con una técnica pobre, por actores desconocidos y fuera de nacionalidad coreana hubiera puesto en erección todos los pezones y otras protuberancias a la crítica mundial. Pero los protagonistas son Hugh Jackman, del cual se puede tener cierta desconfianza lo admito pero al cual no se le puede poner un pero a su actuación, y la maravillosa pero hollywodiense Rachel Weisz. Una Rachel Weisz que tiene la habilidad de hacer que me enamore de ella en cada plano, en cada fotograma, cada vez que aparece en pantalla me enamoro de ella 24 veces por segundo. Amor sincero y honesto con planes de futuro, niños e hipotecas.

The Fontain está dirigida por Darren Aronofsky, director de Pi y Requiem por un sueño y que lo convierte en un tipo que ha hecho tres películas buenas seguidas, lo cual según está el percal está sólo al alcance de unos pocos. The Fontain es una historia compleja dividida en varios niveles narrativos que se funden y retroalimentan. Comienza con un conquistador español en busca de la fuente de la eterna juventud, pero pronto nos damos cuenta de que esa parte de la historia está contenida en la real, es un relato que escribe Rachel Weisz, una mujer enferma que lo hace para que su pareja un investigador interpretado por Jackman que busca una cura Seguir leyendo…

Ciccone Youth

Sonic Youth + Mike Watt = Ciccone Youth

« Artículos Anteriores   Artículos Posteriores »