El #1 de Action Comics, el comienzo de Superman
En 1938 salió a la venta con un precio de 10 centavos el primer número de Action Comics. Con un nuevo Superhéroe en su portada. Este héroe legendario era Superman. Tal fue el éxito de su protagonista principal que la gente cuando iba a comprar Action Comics pedÃan el cómic de Superman. Pero el héroe de Kripton no era el único de esa publicación, de ese mÃtico y codiciado nº1. Para empezar el mismo no era tal y como lo conocemos ahora.
Por ejemplo en su inicio no se habla de Kripton como su planeta natal solo se indica que su padre, un cientÃfico lo hizo salir del planeta antes de que estallara. También justifica sus poderes porque en su planeta nos llevan millones de años de ventaja evolutiva por lo que su estructura fÃsica es prodigiosa ante la humana. lo más simpático es que para los que no se queden muy tranquilos con la explicación de los poderes del superhombre, añaden una cuestionable razón cientÃfica y es que en aquella época no estaban acostumbrados a las enrevesadas tramas actuales y habÃa que explicarlo todo para contentar a las masas.
Otra notable diferencia es que Superman no volaba en este primer número, aunque parezca mentira lo que hacÃa es aprovechando su superfuerza daba grandes saltos, pero sin llegar a volar y sin adaptar la clásica posición de brazo extendido puño cerrado incrustada en el subconsciente colectivo. Debieron pasar años para traer los cambios que convertirÃa a la creación de Joe Shuster y Jerry Siegel en el icono de los superhéroes.
Pero Superman no estaba solo en el #1 Action Comics otros variopintos personajes le acompañaban, aunque estos se han perdido en la neblina del tiempo. TenÃamos a duros cowboys como Chuck Dawson, cuyo pañuelito al cuello le da un toque muy chic al oeste americano.
También tenemos a Tex Thomson, otro duro hombre del oeste, con un sombrero vaquero digno de las carreras de Ascot, solo que este es contemporáneo a la publicación del cómic. Ambos son dos brutos que incluso en su época ya serÃan dos clichés regastados. A Superman acompañaban también historias narradas de forma convencional, solo con alguna que otra ilustración, como la historia de los mares del sur narradas por el Capitán Frank Thomas. Y tambien habÃa cómic de inspiración histórica como en Marco Polo.
Otros personajes eran un papanatas como Sticky-Mitt Stimson, cuya gracia es altamente discutible. Pep Morgan, otro machote esta vez boxeador profesional que no sabemos si era de origen catalán. Scoop Scanlon, periodista duro como la piedra que no dudaba asir una ametralladora thomson para a la par de relatar las noticias rubricar su fin con las detenciones de los malos de turno.
Pero mi favorito sin duda de los acompañantes del hombre se acero en su primera aparición es el increÃble Zatara el mago. Primero porque su enemigo mortal era una mujer llamada The Tigress, la tigresa, que tiene la cara de Greta Garbo y viste asombrósamente un jersey de rayas amarillas y negras y adorna su cabeza con una cinta roja alo Rambo.
Y es que lo atÃpico del villano hace interesante hasta a Zatara, un ilusionista de sombrero de copa muy del estilo de Mandrake, que aunque fue publicado después de este número su autor lo habÃa creado 10 años antes, por lo cual no sabemos quien copia a quien. Otra cosa interesante de este mago que controla la hipnosis y puede ver a través de una bola de cristal es su compañero Tong. Un genio que invoca a voluntad Zatara pero que no da deseos sino tortas como panes ya que se trata de un fornido caballero sin camisa y con turbante.
Y estos son los acompañantes de Superman, la evolución ha hecho sobrevivir a los más fuertes y solo el kriptoniano aguanta con buena salud, a pesar de haber muerto y resucitado. Pero ahora que uno piensa que la prensa del corazón lo domina todo y está presente en forma o espÃritu en cualquier acto público, no creas que antes estaban mejor porque hasta en una publicación de cómics de aventura habÃa una sección dedicada a los famosos de la época. La verdad es que donde va a parar, en esa época te hablaban también de inconsistencias pero por lo menos Fred Astaire o Charles Boyer.
Y para terminar esta mÃtica publicación la contraportada traà una catálogo de maravillas de la técnica como radios en miniaturas, aviones gigantes, juegos eléctricos de baloncesto o manuales para aprender a bailar claqué o practicar Jiu-Jitsu, este tipo de páginas eran comunes en publicaciones juveniles hasta hace poco y es curioso como en esa época ofrecÃan prácticamente los mismos productos que cuando las retiraron. Y es que no todo cambia tan rápidamente, y el ejemplo es Superman el cual nietos y abuelos han compartido pasión y aventuras.








1 comentario
1 Erik dijo el 11 September 2008 a las 12:56 am
Escribe bien por que no se entiende lo que quieres decir. No se, tal vez esté buena la nota pero no se sabe por que no se le entinede!!!