08
Aug

Frigo pie
A colación de uno de los últimos diseños de Lancoliame no hago más que plantearme una duda una y otra vez. El que inventó el Frigo Pie, ¿Que pretendía? No me digan que vender helados que ya estamos muy mayores para andarnos con cuentos de hadas. A los moderadamente fetichistas como el que escribe, nos parece un insulto el descaro impúdico con el que el heladero-fetish de Frigo, Wall’s o Algida según el país donde vivas, ha querido difundir esta parafilia para convertirla en una práctica de masas. ¡El fetichismo no es el Padel señor heladero-fetish! Al principio nuestro heladero artesano presento a sus jefes el modelo Frigo-Zapato-de-Tacón-de-Aguja, pero este daba demasiado el cante así que se decidió por el segundo icono del fetichismo mundial. El pie. Su plan era ponerlo en cada esquina, en cada quiosco. Con un color rosado, un sabor empalagosomente dulce y una textura suave y esponjosa al extremo, es como una idealización de la piel humana.

Y es que lo bueno del fetichismo, como casi todas las cosas buenas de la vida (en las sexuales ya ni te digo), es su clandestinidad y el frigopié es un atentado contra ella. ¿Quien se creía que era el heladero fetish? ¿Gutenberg? Acercando en fetichismo de los pies a la humanidad, a los abuelos sin dientes, a los niños, a tu madre… ¡No por Dios! Cada cosa tiene su sitio, y un paseo por el parque no es el sitio idóneo para degustar un pie. Y es que si me inquieta que el frigopié sea una maniobra de asimilación social de esta milenaria práctica, más me aterra pensar que no lo sea y que el propósito de nuestro heladero-fetish sea el de sentarse en un banco y entrar en éxtasis viendo a los jóvenes pasar lamiendo un pinrel rosa, goteante y pringoso, elevando la perversión a lugares inhóspitos. Eso mejor no imaginárnoslo por el bien común. Así que amigos, en su próximo ataque ochentero cuando vayan a lamentarse de que los polos de ahora no son tan chulos como los de antaño, no añada el frigopié a la lista del Popeye de limón, el Dracula y el primer Twister, vaya a ser que el heladero-fetish aproveche el revival para intentar hacer de las suyas.

Y del Frigodedo no digo nada porque es demasiado obvio, el mismo se delata.

9 Responses to “Fetichismo y Frigopié”

Siempre pensé que el Frigopie debería tener sabor a queso. ¿Donde se ha visto un pie sabor a fresa? ¿que sinsentido es este?

August 9th, 2007

Un reflexión muy zafia la tuya jajajaja

August 9th, 2007

Jajjajajaaa. ¿Y qué intención tenía el Calippo? ¿Educar en sexualidad? Jajjajjaaa. “El ritmo de Calippo quita el hipo”.

August 9th, 2007

para evitar ese tipo de suspicacias los católicos como yo comemos siempre los helados con cucharilla, aunque en el caso del frigopie le sigue dando un puntillo a pedicura…uhmm

bruno!
August 10th, 2007

Crunch: Un frigopié de cabrales ya hubiera sido la guinda final. Por cierto cuidado con la vacaciones que vana aacabar contigo XXDD

Paranoias: Zafia pero necesaria, como las películas de Jaimito.

Ruth: El aspecto pedagógico del calipo daría también para una artículo de loa y agradecimiento eterno XXDD

Bruno!: Comerse un frigopié con cucharilla es uno de los actos más pornográficos de los que haya tenido noticia, enhorabuena je je je

August 10th, 2007

No estaría mal morir por una sobredosis de vacaciones, jaja…

August 12th, 2007

que bueno tu blog, visita el mio
http://lospiesdemadrid.blogspot.com

ignacio
September 20th, 2007

[...] Los estudios sexológicos más recientes, pertinentemente asocian la podofilia a la idea de que genitales y pies ocupan el mismo campo de visión en una persona con las piernas alzadas para practicar sexo. Además, el pie es uno de los elementos con más curvas del cuerpo, de ahí que haya quien también lo asocie a la Venus primitiva, sin embargo en esta teoría anatómica obviamos un factor determinante: el olor. Los pies tienen un olor particular que puede evocar los efluvios genitales; cabe pensar que en esa tesitura, la de la idea del olor y del sabor, algún podófilo ingenioso pudo inspirarse en su día para diseñar el riquísimo Frigopie. [...]

December 27th, 2007

me siento mal porque me gusta el olor a pecueca, no se que pasa pero me exita sobre manera y ojo nadie mas lo save. quisiera saver de personas que tengan el mismo fetiche para no sentirme extraño”si conosiera una mujer que disfrutara de lo mismo yo creo que seria un orgasmo total.

gerado hurtado
February 26th, 2008