Dentro del cine de Akira Kurosawa se encuentra todo lo bueno del séptimo arte, todo lo que hace que ames al cine. Su obra ha servido de inspiración a gran parte de obras maestras del cine occidental, ya sea de forma directa como en Los Siete Magníficos o Por un puñado de dólares, o de una forma más sutil como la película que nos ocupa hoy, La Fortaleza Escondida que inspiro a George Lucas su Star Wars.
Si bien es cierto que la trilogía de La Guerra de las Galaxias bebe directamente de El señor de los anillos, no es menos cierto que Lucas se inspiró directamente en Kakushi-toride no san-akunin, título original de la película de Kurosawa, según el mismo ha manifestado varias veces. Y es que el visionado de La fortaleza escondida te lleva, no se si subconscientemente a esa galaxia muy muy lejana.
La fortaleza escondida es una película de aventuras en el Japón del siglo XVI. La película tarda en empezar ya que se entretiene demasiado, para mi gusto, presentándonos a dos de los personajes principales, dos amigos cuya codicia solo es comparable a su estupidez. Estos dos amigos, los cuales viven su amistad entre insultos y golpes mutuos, marcharon a la guerra a hacer fortuna pero eligieron el bando perdedor y en el comienzo del film nos los encontramos recién fugados de su condena, de enterrar a los muertos del bando ganador, oliendo a muerte y buscándose la vida para poder cruzar una frontera fuertemente vigilada para volver a su hogar. En su camino se encuentran a un misterioso hombre el cual les hace una oferta para volver a su tierra a la vez que hacerse ricos. Ese hombre esta interpretado por el grandioso Toshirô Mifune.
La película se desarrolla en su mayor parte en parajes de roca desérticas, muy al estilo Tatooine. La habilidad de Kurosawa no solo esta en dotar de una belleza sobrecogedora a cada plano de la película, ni en sacar el máximo jugo a unos actores, salvo el gran Mifune, bastante mediocres si no en crear un universo propio por el cual se mueven los personajes, un mundo que le es claro al espectador a los 5 minutos de película y que asume sus reglas sin ninguna duda. Esto es el gran punto en común con Star Wars, pero existen muchos más. Por ejemplo la historia esta llevada por la aventura principal del personaje de Mifune y paralelamente los amigos avariciosos le van dando un contrapunto cómico y es por eso que muchos han comparado a Tahei y Matakishi con C3PO y R2D2.
Otra de las más llamativas coincidencias es que las transiciones entre escenas de La fortaleza escondida son las que George Lucas utiliza durante toda la trilogía, con un barrido entrando por un lateral, como hecho con el movie maker. Y hay muchos más que no quiero desvelar por no reventar la película.
Pero La fortaleza escondida no solo merece la pena para fans de Star Wars, es un film con entidad propia, una obra de arte , que a pesar de no ser perfecta no puede dejarse escapar. Como toda la obra de Kurosawa.